A penas pude dormir, cada vez que lo intentaba algo invadía mi cabeza, algo me hacía despertar sobresaltada, demasiados pensamientos, demasiadas emociones y sentimientos a la vez rondan mi cabeza.Cada vez que recuerdo ese momento siento un nudo en la garganta, siento como si algo faltara, como si hubiera perdido algo..., pero si me paro a pensar me doy cuenta de que a nosotros nos invade la tristeza, el dolor y la desesperanza...mientras que tu sigues igual, mientras que a ti te da igual la situación...
Supongo que mi vida ha dado un vuelco, es increible lo que unas pocas palabras pueden cambiar tu vida, creo que nunca me atreví a pronunciarlas porque sentía la esperanza de que empezaras a cambiar, de que te dieras cuenta del daño que nos hiciste, creo que ese ha sido siempre mi gran error tener esperanzas cuando la vida me mostraba que no las habia, que ya no había marcha atrás, que jamás cambiarías ni si quieras serías consciente de lo que habías ocasionado... Me duele pensar en algo con lo que siempre soñe y jamás he tenido, me parte el alma abrir los ojos y sentir que realmente te da igual, que realmente te doy igual... Has devorado todas mis fuerzas y has conseguido derribar el muro que construí frente cualquier adversidad, apenas han quedado los cimientos, y mientras tu sigues buscando como hundirme yo sigo luchando por construir de nuevo un nuevo muro más fuerte y resistente, pero con un cambio, ya no hay esperanzas posibles, las perdí en el mismo momento en que te dije lo que pensaba sin obtener en tí una mueca de tristeza simplemente de rabia, odio....
No existe muralla que resista tus desplantes, no hay fuerzas para luchar contra el dolor que ocasionas, tras tantos golpes creo que ha llegado la hora de elegir el camino fácil, dejar de luchar para empezar a huir....
...[Todo camino, por más largo que sea, comienza por un pequeño paso]...
viernes, 23 de marzo de 2012
miércoles, 14 de marzo de 2012
Mi reflejo
Estabas ahí sentada detrás de esa mesa, que hacía de escudo protector, con la mirada perdida en no se sabe donde, me he querido parar a mirarte a los ojos y he percibido tu miedo, tu terror, también he visto que tus ojos hoy tenía un brillo especial, cada vez que cruzaba mi mirada con la tuya me percaté de ese brillo que solo quería decirme las ganas de llorar que tenías....
Sentía tu temblor incluso a kilómetros de ti, percibía tu desilusión y tu desesperanza con cada uno de tus suspiros. Se que no querías mirarme a los ojos, se que no querías darte cuenta de que habías llegado a tu cupo, se que querías llorar y llorar hasta llenar con tus lágrimas un lago enorme... donde pudieramos nadar..., pero desde dentro te repetias una y otra vez no llores, tienes que aguantar, tienes que ser fuerte.... y a la vez te cuestionabas que era eso de la fuerza, ¿realmente soy fuerte o tengo una pizca de fuerza?
A pesar de no tener ganas, aguantabas ese brillo ahí encerrado en tus ojos, no lo dejabas salir ni tan siquiera permitiste derramar un poco. Supongo que hay en cosas en las que no cambiamos... y es que es muy dificil derramar una lágrima cuando tienes que pasarte el día fingiendo sonrisas, fingiendo estar bien o aparentando que todo va bien, que nada va mal en tu vida.
Sentía tu temblor incluso a kilómetros de ti, percibía tu desilusión y tu desesperanza con cada uno de tus suspiros. Se que no querías mirarme a los ojos, se que no querías darte cuenta de que habías llegado a tu cupo, se que querías llorar y llorar hasta llenar con tus lágrimas un lago enorme... donde pudieramos nadar..., pero desde dentro te repetias una y otra vez no llores, tienes que aguantar, tienes que ser fuerte.... y a la vez te cuestionabas que era eso de la fuerza, ¿realmente soy fuerte o tengo una pizca de fuerza?
A pesar de no tener ganas, aguantabas ese brillo ahí encerrado en tus ojos, no lo dejabas salir ni tan siquiera permitiste derramar un poco. Supongo que hay en cosas en las que no cambiamos... y es que es muy dificil derramar una lágrima cuando tienes que pasarte el día fingiendo sonrisas, fingiendo estar bien o aparentando que todo va bien, que nada va mal en tu vida.
domingo, 11 de marzo de 2012
Recordando....
Recuerdo cuando soñaba con que todo mejoraba, cuando sonreía al pensar que ya nada podía ir peor, cuando aparentaba estar bien porque creía que así conseguiría estarlo, que todo iba mejorando, cuando soñaba despierta con que el cuento de hadas se reconduciría haciéndose realidad y que la tormenta pasaría alcanzando la calma y dejando simplemente algún que otro charco, cuando evitaba perderme entre mis pensamientos, cuando reía de cualquier tontería intentando disfrazar de alegría lo que era tristeza....
Pero ahora se ha quedado en eso, en simples recuerdos, recuerdos bonitos que en un tiempo fueron una realidad. Pero ya no hay sueños, ya no hay calma tras la tormenta, solo hay más tormenta, charcos enormes en los cuales me ahogo cada vez que los piso, sueños rotos, ilusiones caídas en una batalla de la cual soy la perdedora, pensamientos que llenan mi cabeza e invaden toda mi persona, ya no hay sonrisas en mi rostro simplemente lágrimas, cansancio, tristeza....
No hay disfraces posibles para ocultar mi tristeza, se han agotado, ni por todo el dinero del mundo encontraría un disfraz para ocultar que no encuentro el sentido a mi lucha, que he perdido las ganas y los ánimos de luchar, que ya no creo en cuento de hadas y que jamás volveré a creer en ellos, que siento que ya no hay posibilidad de ganar, que he luchado demasiadas batallas y he perdido todas, y que estoy empezando a perder la guerra también, cuando pensaba que podía ganar, que podía lograrlo combatí y luche contra viento y marea para ello quedandome en el suelo observando una batalla más perdida; como mera espectadora de mi propia vida.
Pero ahora se ha quedado en eso, en simples recuerdos, recuerdos bonitos que en un tiempo fueron una realidad. Pero ya no hay sueños, ya no hay calma tras la tormenta, solo hay más tormenta, charcos enormes en los cuales me ahogo cada vez que los piso, sueños rotos, ilusiones caídas en una batalla de la cual soy la perdedora, pensamientos que llenan mi cabeza e invaden toda mi persona, ya no hay sonrisas en mi rostro simplemente lágrimas, cansancio, tristeza....
No hay disfraces posibles para ocultar mi tristeza, se han agotado, ni por todo el dinero del mundo encontraría un disfraz para ocultar que no encuentro el sentido a mi lucha, que he perdido las ganas y los ánimos de luchar, que ya no creo en cuento de hadas y que jamás volveré a creer en ellos, que siento que ya no hay posibilidad de ganar, que he luchado demasiadas batallas y he perdido todas, y que estoy empezando a perder la guerra también, cuando pensaba que podía ganar, que podía lograrlo combatí y luche contra viento y marea para ello quedandome en el suelo observando una batalla más perdida; como mera espectadora de mi propia vida.
Buscando la salida
Hay dias en los que no tienes ganas de nada, que no te importa nada, que sientes como tus fuerzas se han ido agotando, días en los que prefieres quedarte sentada y mirar como pasa la vida antes tus ojos, mirar como cada segundo empeora tus sentimientos, observar como llenas un lago con cada una de las lágrimas que se te escapan sin poderlo remediar.
Sientes como te vas apagando al igual que una vela cuando agota su cera, notas como titubeas como una luz cuando empieza a fallar, tiemblas solo al pensar que en el siguiente paso vas a caerte y no vas a poder levantar... En ese instante decides sentarte y mirar al horizonte buscando una luz, da igual su intensidad, no importa si titubea ni si quiera si es cegadora o simplemente una pequeña luz que resplandece allí en el fondo, pero te das cuenta de que no existe esa luz, de que lo único que ves es un largo pasillo oscuro del cual no quieres salir, pero piensas en que tal vez aún tengas fuerzas para encontrar esa salida y buscas entre aquella gran oscuridad, sin encontrar resultado ni respuesta y entonces te das cuenta que no eres capaz de levantarte, que has colmado todas tus fuerzas y que no tienes ánimos ni para ponerte en pie ya... por lo que permaneces allí, sentada, mirando el horizonte oscuro, pero soñando con que aún puede aparecer una pequeña luz en cualquier momento.
Aún recuerdo cuando soñaba con mi felicidad, cuando pensaba en que nada más podría hacerme más daño, cuando creía que había sufrido bastante y que la tormenta había acabado, cuando me alegraba al pensar que ya no tenía más batallas que perder, que ahora me tocaba ganar; cuando sonreía recordando buenos momentos y diciendo estos son los que valen la pena, estas son las personas que siempre estarán ahí... Pero al fin y al cabo la vida es eso.... Recuerdos... simplemente recuerdos, que a veces son buenos y otras no tanto, el problema viene cuando el pesimismo te invaden y esto ocurre cuando los recuerdos negativos son tan grandes que consiguen tapar a los positivos y acaban nublando tu visión, cegandote y situándote de nuevo en ese pasillo oscuro sin salida aparente.
Sientes como te vas apagando al igual que una vela cuando agota su cera, notas como titubeas como una luz cuando empieza a fallar, tiemblas solo al pensar que en el siguiente paso vas a caerte y no vas a poder levantar... En ese instante decides sentarte y mirar al horizonte buscando una luz, da igual su intensidad, no importa si titubea ni si quiera si es cegadora o simplemente una pequeña luz que resplandece allí en el fondo, pero te das cuenta de que no existe esa luz, de que lo único que ves es un largo pasillo oscuro del cual no quieres salir, pero piensas en que tal vez aún tengas fuerzas para encontrar esa salida y buscas entre aquella gran oscuridad, sin encontrar resultado ni respuesta y entonces te das cuenta que no eres capaz de levantarte, que has colmado todas tus fuerzas y que no tienes ánimos ni para ponerte en pie ya... por lo que permaneces allí, sentada, mirando el horizonte oscuro, pero soñando con que aún puede aparecer una pequeña luz en cualquier momento.
Aún recuerdo cuando soñaba con mi felicidad, cuando pensaba en que nada más podría hacerme más daño, cuando creía que había sufrido bastante y que la tormenta había acabado, cuando me alegraba al pensar que ya no tenía más batallas que perder, que ahora me tocaba ganar; cuando sonreía recordando buenos momentos y diciendo estos son los que valen la pena, estas son las personas que siempre estarán ahí... Pero al fin y al cabo la vida es eso.... Recuerdos... simplemente recuerdos, que a veces son buenos y otras no tanto, el problema viene cuando el pesimismo te invaden y esto ocurre cuando los recuerdos negativos son tan grandes que consiguen tapar a los positivos y acaban nublando tu visión, cegandote y situándote de nuevo en ese pasillo oscuro sin salida aparente.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)