Hoy nos hemos vuelto a encontrar, te he vuelto a mirar perpleja, yo paseaba nuevamente mientras tu permanecías en la misma posición y en el mismo lugar y a la misma hora que ayer y que antes de ayer... Ayer me preocupe y llegué a pensar que eras un muñeco perfectamente recreado, pero al mirar en la profundidad de tus ojos, estos me transmitieron algo que los ojos de ningún muñeco por muy real que parezca pueden llegar a transmitir nunca....
Me inquietaba saber que se pasaría por esa cabeza para estar tres días allí, en la misma postura, me intrigaba saber si no te cansabas de estar ahí como una simple estatua mientras el mundo a tu alrededor continuaba con sus prisas, a la vez admiraba tu capacidad de concentración por no moverte ni un instante casi ni a respirar, y si hubiera sido más curiosa me hubiera detenido a preguntarte si necesitabas ayuda...
Continué mi viaje con mis prisas y cuando llegué a casa y miraba por la ventana me venía a la cabeza la imagen de esa persona estatua, mil preguntas se me ocurrían, era algo que no lograba entender...
Al día siguiente me levanté dispuesta a volver a pasear por el mismo sitio con un único fin comprobar si esa persona seguía allí y si aún podía respirar..., pero me sorprendió no encontrarmela no ocupaba el lugar que todos estos días había ocupado, se había esfumado al igual que había aparecido con mil y una dudas sobre quien era, que hacía allí y sobre todo que rondaba su cabeza.... me volví para casa desilusionada, en espera de una única respuesta ¿qué esperabas allí como si una estatua fueras?
Iba rumbo a casa pensando en estos últimos días y en porque no te habría preguntado antes, y al girar la esquina ahí estabas de nuevo, en la misma postura que días anteriores, me restregué los ojos por si de una visión se trataba, pero no eras tú de nuevo, no lo entendía ¿qué hacías allí? ¿por qué habías cambiado tu sitio?
Me armé de valor y me fuí aproximando para hacerte las mil preguntas que tenía en mi cabeza, pero cuando iba a agarrarte del brazo para ello se me estremeció el corazón, mis dudas volaron y te bordée dandote la espalda y pasandote de largo...
Pero justamente cuando iba a entrar a casa algo me sujeto fuertemente del brazo, pensé que me había engachado, pero no, me giré y eras tú, no me dió tiempo a gesticular un ¿qué haces? cuando ya habías empezado a hablar:
No tengas miedo de las decisiones que tomes, no creas que por no pararte a mirar lo que éstas conllevan eres cruel ni injusta, llevo años pensando que hacer y como para sufrir lo menos posible, y sabes que siempre hemos sufrido, he creado mil tácticas para no caer, pero volvemos a caer una y otra vez e incluso con la misma piedra, pero lo mejor es que cada vez que nos levantamos lo hacemos con más fuerza que la anterior vez, estos días ahí mirando observaba nuestra vida, nuestro pasado....se me rompía el alma al ver como tus ojos han derramado tantas lágrimas, pero a la vez sentía orgullo de ver como has seguido levantandote por muy agotada que estuvieras de la lucha...
Ahora si que no entendía nada, quería llorar, tenía miedo...¿ porque sabías tantas cosas de mí?, ¿porque hablabas en plural? yo no te conozco... pero a pesar de ver el miedo en mis ojos seguías hablando sin importarte ni una pizca lo que por mi cabeza pasaba ahora mismo, a pesar de que casi habías respondido a mis mil dudas....
Entonces dejaste de hablar y me dijiste: el primer día viste en mi algo que te estremeció cierto? qué fue?, entre un intento por no mostrar el miedo respondí sin apenas ser capaz de mirarte... yo, ví... un laberinto con un camino fluorescente,
No tengas miedo, eso es lo que hay ahora mismo en tu interior un camino que sabes que debes seguir a pesar de que nuestra vida sea un laberinto.... Si lo se te estás preguntando porque hablo en plural añadiste, entonces mis ojos mostraron sorpresa...
Yo soy tu, yo soy tu interior, ese que estos días te ha hecho retorcerte de tristeza, sentir que no puedes, pero a la vez ese que te está demostrando como has sido capaz tú sola de superar cada obstáculo. !Nunca dejes de escucharme!
...[Todo camino, por más largo que sea, comienza por un pequeño paso]...
lunes, 20 de agosto de 2012
viernes, 17 de agosto de 2012
Recuerdos
Un viaje te esperaba, un nuevo destino y el equipaje te disponias a hacer, al principio te detuviste sin saber muy bien que llevarte, que seleccionar para esta nueva meta, vaciaste el armario y cuando parecía que lo tenías claro encontrarte al final del armario una caja color turquesa, parecía llevar años ahí escondida como si el único fín por el que estuviera ahí fuera no ser encontrada jamás.
La cogiste y no podías dejar de mirarla, te daba pánico abrirla, pensaste volver a dejarla en el sitio del que no debiste cogerla, por otro lado tenías ganas de abrirla, otra parte de tí te decía que te la llevaras, pero el miedo se apoderaba de tí...
Por fin te decidiste a volver a abrir esa caja, te temblaba el pulso mientras intentabas quitar la tapa, empezaste a pensar porque la habías escondido, porque motivo no querías volver a encontrarla....esa caja tan misteriosa ocultaba aquel album tan antiguo, soplaste para poder quitar el polvo que lo barnizaba, y antes de ser capaz de abrirlo decidiste respirar hondo y coger aire y entonces abriste la primera página y en tu cabeza comenzó a repetirse aquella melodia que tantos recuerdos te traia.
Entonces las lágrimas empezaron a brotar de tus ojos, sentiste como tu corazón se estremecía y sin darte cuenta te transportaste mentalmente al momento de aquella primera foto, sonreiste sin apenas ser consciente de ello mientras revivías aquello que fue un feliz momento, pero nuevamente te sorprendiste lleno de lágrimas y es que habías empezado a recordar porque habías guardado ese álbum en aquella caja.
A veces está bien guardar ciertos recuerdos, pero hay recuerdos que por muy al fondo que los guardes siempre permanecerán en tu corazón, no intentes borrarlos, los recuerdos son parte de ti
La cogiste y no podías dejar de mirarla, te daba pánico abrirla, pensaste volver a dejarla en el sitio del que no debiste cogerla, por otro lado tenías ganas de abrirla, otra parte de tí te decía que te la llevaras, pero el miedo se apoderaba de tí...
Por fin te decidiste a volver a abrir esa caja, te temblaba el pulso mientras intentabas quitar la tapa, empezaste a pensar porque la habías escondido, porque motivo no querías volver a encontrarla....esa caja tan misteriosa ocultaba aquel album tan antiguo, soplaste para poder quitar el polvo que lo barnizaba, y antes de ser capaz de abrirlo decidiste respirar hondo y coger aire y entonces abriste la primera página y en tu cabeza comenzó a repetirse aquella melodia que tantos recuerdos te traia.
Entonces las lágrimas empezaron a brotar de tus ojos, sentiste como tu corazón se estremecía y sin darte cuenta te transportaste mentalmente al momento de aquella primera foto, sonreiste sin apenas ser consciente de ello mientras revivías aquello que fue un feliz momento, pero nuevamente te sorprendiste lleno de lágrimas y es que habías empezado a recordar porque habías guardado ese álbum en aquella caja.
A veces está bien guardar ciertos recuerdos, pero hay recuerdos que por muy al fondo que los guardes siempre permanecerán en tu corazón, no intentes borrarlos, los recuerdos son parte de ti
viernes, 10 de agosto de 2012
Carretera de la vida
Finalmente te pusiste en marcha, decidiste empezar a recorrer kilometros y kilometros que habías atrasado tras el último golpe... escogiste la carretera más solitaria, aquella donde tus ojos debían estar despiertos ya que las curvas eran practicamente toda la carretera.
Mirabas al frente y por los espejos y únicamente veías coches que iban en dirección contraria a la tuya y entonces te planteabas si no te habrías equivocado eligiendo aquel sentido, pero decidiste hacer caso a tu corazón y a tu razón, que por una vez en la vida estaban de acuerdo...
Mientras la velocidad se llevaba los kilómetros perdidos, tu cabeza se adentraba en los pensamientos escondidos bajo todos los escombros de todos esos muros que se habían roto tras ese duro golpe. Y mientras veías pasar a los coches percibías sus velocidades a través del ruido del motor, unos decidían que a pesar de ser un camino peligroso querían correr y lo único que podrías notar de ellos sería esa brisa que la velocidad desprende, otros consideraban que en un camino peligroso se requiere precaución, ya no solo por su vida sino también por la de los demás...; pero no solo te puedes percatar de la velocidad... si te fijas ves coches que deciden adelantar a otros, deciden dejar atrás a otros coches y coger un ritmo diferente, también ves coches que deciden hacer la pirula y coger la dirección opuesta a la que iban, pero mientras observas todo eso tu continuas tu camino, planteandote que tipo de coches serás tu o más bien como que tipo de coche te verán cuando pasas al lado de otro..., pero por una vez no miras atrás intentando ver la cara del conductor que acaba de pasar por tu izquierda, sigues tu camino recorriendo todos esos kilómetros que jamás pensaste poder recuperar y entonces al mirarte en el retrovisor divisas algo que hacia tiempo no divisabas, no logras entender lo que mueve tu interior, pero consideras que estás en el camino adecuado, y sientes seguridad y sin darte cuenta aceleras como si tuvieras prisa por llegar a esa meta y descubrir lo que te depara tras esa larga carretera solitaria..., puede que no haya merecido la pena o puede que si, pero lo que tienes claro es que sea lo que sea es la carretera que decidiste tomar, nadie puede obligarte a sentir que no es la adecuada, nadie puede obligarte o imponerte que la vuelvas a recorrer en el sentido opuesto si no quieres, tu tienes el poder de decidir, porque la última y la única decisión que importa es la tuya...
Y es que la vida es como una carretera solitaria, unas veces veras a todo el mundo que va a en sentido opuesto al tuyo y te plantearás si estás haciendo lo correcto, pero lo importante es no dejarse llevar por la multitud si no por tu interior; verás gente que pase velozmente por tu vida y ni te percatas de que han estado, otros se ocupan de ti y te cuidan pero no te das cuenta de que siempre están ahí aunque acaben pasando de largo, otros deciden abandonarte y buscar algo distinto pues lo que les aportas no es lo que buscan o necesitan, otros deciden volver atrás en su vida para intentar cambiarla, pero no se dan cuenta de que la vida en esto no es como la carretera en la vida se puede cambiar de camino pero no recorrer el camino andado...
Mirabas al frente y por los espejos y únicamente veías coches que iban en dirección contraria a la tuya y entonces te planteabas si no te habrías equivocado eligiendo aquel sentido, pero decidiste hacer caso a tu corazón y a tu razón, que por una vez en la vida estaban de acuerdo...
Mientras la velocidad se llevaba los kilómetros perdidos, tu cabeza se adentraba en los pensamientos escondidos bajo todos los escombros de todos esos muros que se habían roto tras ese duro golpe. Y mientras veías pasar a los coches percibías sus velocidades a través del ruido del motor, unos decidían que a pesar de ser un camino peligroso querían correr y lo único que podrías notar de ellos sería esa brisa que la velocidad desprende, otros consideraban que en un camino peligroso se requiere precaución, ya no solo por su vida sino también por la de los demás...; pero no solo te puedes percatar de la velocidad... si te fijas ves coches que deciden adelantar a otros, deciden dejar atrás a otros coches y coger un ritmo diferente, también ves coches que deciden hacer la pirula y coger la dirección opuesta a la que iban, pero mientras observas todo eso tu continuas tu camino, planteandote que tipo de coches serás tu o más bien como que tipo de coche te verán cuando pasas al lado de otro..., pero por una vez no miras atrás intentando ver la cara del conductor que acaba de pasar por tu izquierda, sigues tu camino recorriendo todos esos kilómetros que jamás pensaste poder recuperar y entonces al mirarte en el retrovisor divisas algo que hacia tiempo no divisabas, no logras entender lo que mueve tu interior, pero consideras que estás en el camino adecuado, y sientes seguridad y sin darte cuenta aceleras como si tuvieras prisa por llegar a esa meta y descubrir lo que te depara tras esa larga carretera solitaria..., puede que no haya merecido la pena o puede que si, pero lo que tienes claro es que sea lo que sea es la carretera que decidiste tomar, nadie puede obligarte a sentir que no es la adecuada, nadie puede obligarte o imponerte que la vuelvas a recorrer en el sentido opuesto si no quieres, tu tienes el poder de decidir, porque la última y la única decisión que importa es la tuya...
Y es que la vida es como una carretera solitaria, unas veces veras a todo el mundo que va a en sentido opuesto al tuyo y te plantearás si estás haciendo lo correcto, pero lo importante es no dejarse llevar por la multitud si no por tu interior; verás gente que pase velozmente por tu vida y ni te percatas de que han estado, otros se ocupan de ti y te cuidan pero no te das cuenta de que siempre están ahí aunque acaben pasando de largo, otros deciden abandonarte y buscar algo distinto pues lo que les aportas no es lo que buscan o necesitan, otros deciden volver atrás en su vida para intentar cambiarla, pero no se dan cuenta de que la vida en esto no es como la carretera en la vida se puede cambiar de camino pero no recorrer el camino andado...
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)