lunes, 16 de abril de 2012

Haciendo el camino

Decidiste cambiar el rumbo, decidiste tomar un nuevo camino aunque te doliera, aunque fuera un duro camino... y es que a veces las decisiones nos duelen, a veces buscamos el equilibrio y este no nos favorece...

Viniste por aquel camino tan eterno a verme y desde lo lejos pude ver tu tristeza, pude observar tu mirada perdida, tus ojos confundidos y esas ojeras que muestran tu cansancio... me fije en que cada vez que te acercabas más a mi te notaba más y más cerca del suelo... decidí correr lo más rápido que pude, corrí y corrí pero el camino hasta tí parecía eterno, salte mil murallas, rompí millones de muros a golpes de conciencia y de amor y al fin te alcance.. pude agarrarte cuando tu cuerpo se alzaba aún a unos pocos milímetros de ese áspero y triste suelo y entonces me miraste y ví las lagrimas en tus ojos intentando no caer de ellos...

Siento decirte que aún no puedes engañarme, siento confesarte que noto tu desilusión, tu tristeza, que tras todos esos muros rotos he llegado hasta lo más profundo de ti, sin tan siquiera darte cuenta he alcanzado tu pequeño mundo oculto, se que estas cansada, que tus fuerzas se esfuman poco a poco como si de una llama a punto de apagarse se tratara, pero no la soples, aún no, déjala seguir quemándose porque aún queda vela por gastarse...

Observa esa vela... poco a poco va agotándose, cada gota de cera que la recorre es cada lágrima tuya que recorre tu mejilla pero no quieres dejarla ir... no es malo que caigan, cada gota de cera sirve para que la vela siga luciendo y cada lágrima tuya servirá para que tu sigas luchando... recuerda que este camino no lo haces sola, que si quieres correr hazlo, pero yo voy a correr siempre que te vea a milímetros del suelo, voy a ser esa mano que te agarre cuando te vea tropezar

No me mires así, no me fulmines con tu mirada... sabes que tengo la capacidad de adivinar lo que sientes, tengo la capacidad de saber lo que piensas sin necesidad de que tú digas nada... sin darte cuenta he llegado hasta lo más profundo de tu corazón, he descubierto un nuevo mundo, por eso te ofrezco una muy buena oferta un hombro sin precio ni coste alguno para que llores, para que te apoyes y te levantes y para que seas capaz de andar sobre este equilibrio sin tirar la toalla, un hombro para que puedas volver a sonreír y que realmente todo vaya bien.




No hay comentarios:

Publicar un comentario