Tras años sin enfrentarme a mi misma, a mis pensamientos, a mis sentimientos; tras tiempo sin escribir ni tan siquiera simples historias sin ningun significado, sin ninguna moraleja... he vuelto a bajar de lo alto de mi muralla, para preguntarme ¿que ocurrió? ¿que te hizo crear esta muralla impenetrable?
Aún sigo sin creer que lo haya hecho, aún sigo sin creer que esté escribiendo todo lo que hace años oculté, todo lo que hace tiempo callé y guardé bajo llave, pero es real aquello de "para enseñar hay que dar ejemplo"... y eso intento dia a día en mi vida...
Quizás era el momento de sincerarme conmigo misma, de recordarme que a pesar de haber caido tantas veces he vuelto a ponerme en pie, quizas era el momento de echar la vista atrás y sonreir por haber sido capaz de no abandonar el camino, por haber seguido andando a pesar de los golpes de la vida, quizás también era momento de llorar al recordar, de derramar aquellas lágrimas que en su momento me prohibí derramar...
Pero lo que no sabia era lo dificil que iba a ser todo esto, lo duro que se me iba a hacer, y lo que iba a entender.
Pero lo mejor de hacerlo es lograr romper otras murallas de los que tienes alrededor, si, de aquellos que también han construido murallas impenetrables, lo mejor es ver como vuelven a levantarse y aunque siguen teniendo una muralla, una coraza tiene una pequeña puerta donde algunos privilegiados pueden entrar y formar parte de su vida y lo que eso conlleva, tanto lo bueno como lo malo, tanto las risas como los lloros y los enfados...
Y es que cualquier esfuerzo, cualquier sacrificio merece la pena porque lo que te llevas es mil veces mejor que lo que invertiste.
No hay comentarios:
Publicar un comentario